Para mi otro amigo Javier ya tenía más experiencia, bueno no tanta pero si la suficiente para dejar de ser la tonta del paseo, un par de novios de varios años cada uno, asi que ya no era tan ingenua pero no por eso no fui engañada una vez más. Este Javier tenía unos par de añitos más que yo, pero eso sí bastante astuto, como lo conocí creo que ya no importa, lo que sí puedo decirle es que duramos hablando por teléfono, en este acaso celular por mucho tiempo, me llamaba demasiado frecuente y nuestras conversaciones duraban bastante, para lo cual intento varias tácticas para que yo accediera salir con él, intento el de hacerse el inteligente, donde en sus conversaciones, intento ser el que te da concejos, o sea el sabio, intento hacer el que sale con muchas mujeres y muy bonitas, pero obviamente te conoció a ti y se dio cuenta que eres lo máximo asi que por eso tu estas allí cada día, puffff.. asi mil y un trucos y el objetivo siempre el mismo: caer en su red, yo le seguí la corriente y solía darme risa de todos los mil y un recursos utilizados, un día accedí a salir con él, primero yo estaba demasiado aburrida y la segunda le advertí que solo como amigos, el accedió pero que dijo que necesitaba una amiga… lo bueno, fue q fuimos a un barcito tal y como a mí me gustan, hablamos, tomamos y nos divertimos la pasábamos genial, el ambiente era tan perfecto q nos besamos, hasta ahí era perfecto, cuando dijo nos vamos? Yo le respondí si, y hasta ahí todo bien, hasta q dijo: “para tu casa o la mía?”
WTF…. Que?????? Yo le respondí que obvio para la mía, me despedí en la esquina de mi casa y me baje del taxi, (suerte con sus intenciones), el seguio llamando para invitarme a su casa, a ver una peli (si como no), a mostrarme una información interesantísima para mi (si como no), a que lo recogiera en su oficina, (si como no) y asi sucesivamente invento todo tipo de planes que coincidencia eran o en su (solo) apartamento o en alguien sitio donde no había nadie más que él y yo. ( A otro perro con ese hueso porque yo ya no.)
Pero mi amigo Javier no se daba por vencido, asi q un día de la misma semana, y después de mil intentos, me llamo llorando, diciéndome que se iba a suicidar, pueden creerlo? Lo peor es que le creí y llegue hasta su apto, le pregunte si todo estaba bien, me dijo q si pero q no tenía ganas de nada, se acostó en su cama, créanme q asustada yo me estaba comiendo el cuento, de pronto el tipin me da un beso y me tira en su cama, me puse de pie, fingí una urgencia y me fui. Sus cuentos siguieron pero no viene al caso ese fue la tapa, tener que fingir un suicidio para acostarse conmigo? Y el primero fingir y una vida que no tenia básicamente para lo mismo. Lo más triste de todo esto es que tiempo después me entere de que no era la única a la cual le había echado el mismo cuento.
Acaso los hombres no tienen límites para poder lograr su objetivos? O es que los tipos q se llaman Javier son unos mentirosos, actores, y saben caer tan bajo que ni cuenta se dan y aun siguen andando orgullosos por el mundo pensando, que las mujeres somos tan tontas para creer en sus estúpidos recursos. O son tan poco creativos, de utilizar el mismo repertorio ficticio para conceder que una dama al menos tiren con ellos? Será que algún dia maduraran o tendremos que envolverlos en periódico a la fuerza? Al menos con este par aprendí mil de los diez mil trucos que tienen los hombres, se les agradece el esfuerzo puesto en esta misión, pero lamento decirles q desertaron por babosos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario