Lo que recuerdo de mi madre aun son escenas borrosas, recuerdo escenas donde estoy sentada con un tetero en un esterilla en el patio jugando con la comida, o las fotos donde estoy con ella en el mismo lugar en la bañera, y obviamente las fotos las tomo mi padre pero de él no tengo ningún recuerdo. Recuerdo estar en sus brazos en vuelta en cobijas y pidiendo auxilio porque yo tenia un ataque de asma y tenía que llevarme al hospital, y pedía ayuda a todos. La casa donde ella vivía de paredes grises y con un sillón roto en el pasillo y una lleno de ropa por arreglar, yo podía dibujar en las paredes y no pasaba nada. Recuerdo a ella en el hospital en una camita muy pequeña, en un sitio color crema con muchos niños en situaciones caoticas y yo con una cajita donde salía oxigeno por mi nariz. Una noche ella llego donde mi abuela que era el sitio donde yo vivía, y yo estaba llorando no me acuerdo el motivo, solo se que ella con sus manitos me cargo y me dio un vasito de leche y nose por que me calme y luego me quede dormida.
Asi son mis recuerdos solo momentos, unos tristes y caóticos, otros simples y sin sentido, pero algo de lo que no me puedo olvidar, son los pocos minutos que yo veía a mi mama tras la ventana, o un momento cada semana mientras ella hablaba con mi abuela y yo siempre escondida debajo del alguno de los viejos muebles de esa casa que para mi ya eran mis sitios favoritos, donde nadie me veía y donde podía estar presente donde están “los mayores”; zpenas ellas termnaban de hablar, yo Sali corriendo siempre diciendo mamita, mamita, y yo siempre le preguntaba lo mismo: mamita hoy si me vas a llevar contigo? Mi mama siempre respondia, alguna frase de esas que dicen los grandes para decirle a uno que no y dejarlo en las mismas pero como la trenia a su lado podía verla y abrazarla no me importaban sus respuestas, pero ella me quitaba y salía por la puerta de la calle y yo sabia qe cuando eso ocurria pasarían horas y tal vez días hasta volverla a aver de nuevo, nose cuandtas veces me quede llorando, cuandtas veces partee la puerta o cuantas veces le suplique por la ventana que no sse fuera, a medida que fui creciendo me acostumbre a mis tristeza y a no haer nada mas que verla alejarse por que sabia q no estaba en mis manos.
En le colegio mis dibujos siempre eran para ella, y aveces cuando me enfermaba podía verla, asi que yo prefería estar enferma para tenerla cerca, pero era horrible cunado yo estaba enferma y ella no aparecia, no se como explicarlo, pero tenia un deseo encendido en mi corazón de estar con ella, era como mi super héroe, me parecía tan bonita que quería ser como ella, siempre estaba ocupada y yo quería hacer lo mismo que ella, cuando iba a su casa, simpre me ponía sus zapatos o utilizaba sus cosas del ytocador, siempre me ganaba un regaño por que no se que es lo que tienen los grandes en contra de que uno toque sus cosas? Por eso yo tcaba todo con cuidado, y adoraba sus espejo y su tocador.
El vivir con mi abuelita no era malo, ella estba apara mi todo el tiempo, en una casa inmensa vivíamos mi abuelita, mi tio que solo veía en las noches y yo, asi que tenia la casa para mi solita, no tenia juguetes, pero podía jugar con las cosas de mi abuela, ella si me dejaba tocar y jugar con sus bolsos y zapatos, y hacíamos muñecos con las cosas, siempre estaba allí, siemrpe cuando yo llegaba del colegio, ella me preguntaba como me había ido, simpre me tenia mi comidita, y ella sabia que comidita no me gustaba, ella sabia como yo me dormía, ella me dejaba ser yo y ser libre, no me acuerdo q mi abuela me pegara nunca, ella siempre me enseñaba, y sabia q en mi veía a mi prima Leo, a veces no me llamaba por mi nombre a veces me decía leito, al principio me daba rabia, luego cuando mi abuela empezó a enfermar, ya no me importaba en esas confusiones, con tal de sentirla cerca a mi. Todo era una aventura para mi abuela y para mi, ella parecía una niña, por que todo era nuevo para ella y para mi también, me acuerdo q a la casa mi tio trajo una mirla, al cual se podía sacar de la jaula y nunca se volaba de ella… no saben o genial que era ver como mi abuelita cuidaba de ella, como les hechaba agua a las matas y les hablaba y lo mismo hacia con ella, hubo una conezion entre ellas increíble, tanto asi que la mirla a veces se paraba en sus vena a cantar, ella se dejaba cargar, se dejaba meter en la jaula, era increíble tenerla en el patio sin pcion a que se fuera a ir. La mirla cantaba todas las mañanas…
De pronto mia abuela empezó a enfermar, tocaba llevarala a la clínica y ami me toca irme apra donde mi mama, mi mama notenia tiempo para nada y yo respondia solita por mi, ya estaba grandesita, tenia 13 años y ya salía sola a la calle, era independiente por asi decirlo, a veces hacíamos turnos en el hospital para cuidarla, pero cada vez yo la veía peor, no solo de salud sino de la mente, ya no nos recordaba, pero saben mi nombre nunca lo olvido, la empleada que la cuidaba vino la noche del jueves a decirnos q ella no hacia sino llamarme, yo le suplique q yo quería ir, y mi mama muy sangrna me dijo que no, que el sereno me hacia daño, no saben cuanto odie toda mi vida al señor sereno, pero bueno la empleada se fue y al instsante llego mi tio, diciendo lo mismo cuanto me llamaba ella, nos fuimos a domir, yo con mi mama en su casa y a las 3 a.m sono el teléfono, era la empleada, le dijo a mi mama algo, y sin pronunciar palabra, ella colgó, y ,e dijo que me vistiera que nos íbamos, mi mama fue hasta la casa de mi abuela, y hablo con mi tio, yo solo escuche genidos y poco a poco entendí que algo andaba mal, tomamos un tazi pero nadie dijo ni una sola palabra, y nos dirigimos al hospital, mi abuelita ya no tenia los respiradores y aun tenia los ojos abiertos, mi tio se los cerro y comenzó a llorar, yo me acerque y aun estaba tibia, la enfermera nos dijo que hacia 3 segundos habia fallecido.
Creo que después de esto nada volvió a ser igual para mi, la estadia donde mi madre que había sido momentánea mientras mi abue estaba en el hospital, ahora era difinitava, volver a colegio y hacer mi vida como si nada hubiera pasado no era lo mismo, eran demasiadas cosas juntas, yo me fui a mi mente llena de recuerdos mientras mi vida pasaba ante mis ojos.
No paso mucho tiempo mientras a mi mama se le olvido que perdió a su madre para que se convirtiera en la verdadera antagonista de mi historia de vida, sus tratos ordinarios, las pabras hirientes y su fuerza de vitalidad dirigida a que yo hiciera las cosas como ella le parecían no se hizo esperar, no saben cuantas lagrimas he derramado y cunato dolor he sentido, por que lo que tanto anhelaba que era vivir con mi madre y poder cerca de ella no era presisamente el paraíso sino una verdadera pesadilla.

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