Me arregle como todos los días y me fui a la U. entre al baño, destape el frasquito y estaba a punto de tomarme el liquido, mientras por mi mente se cruzaban miles de ideas tontas, nerviosa el frasco ya casi en mis labios, estando a punto de tomar el liquido cuando saz!!! Alguien irrumpió de prisa en el baño, era una urgencia… solté sin querer el frasco estampillándose contra el suelo quedando casi en mil pesados, con demasiado coraje y terror, salí de allí, y empecé a vagar por las calles pensando en lo injusto q era esto para mi, y pensaba como iba a hacer para consumar mi objetivo.
El día siguiente era jueves, y de nuevo mi mente divago, pero no por mucho tiempo, una voz masculina interrumpió mi meditación de cómo ponerle fin a todo esto, era un compañero de la clase, empezamos a charlar, luego tomamos la clase, salimos jumos de nuevo tomamos el mismo transporte, parecía que la charla no se iba a terminar, logro sacarme un par de sonrisas y de hecho hacerme olvidar de todo, aterrizándome en el mundo de él, me conto que practicaba taekwondo y fuimos a su dojan, era una experiencia nueva para mi, verlo entrenar, ver su fuerza, su coraje, cuando estábamos saliendo, apagaron las luces y yo tropecé, antes de que pudiera caerme el me sostuvo fuertemente, me sentí no solo protegida sino que sentí como si una fuerza me envolviera, antes de terminar de reaccionar el me beso.Fui increíble me sentí viva nuevamente y no dijimos palabra alguna al respecto, seguimos hablando camino a mi casa, intercambiamos teléfonos, haciendo nuestra comunicación aun mas frecuente por aquellos días, yo me negaba a desear, es como si mi parte inerte me obligara a no ilusionarme, nos vimos un par de veces y cada encuentro ternaba en un beso que para mi desafiaba las leyes de la atracción en la que yo había creído ciegamente por años.
No hay comentarios:
Publicar un comentario